Vacaciones en Río de Janeiro

Temperaturas extremas. Calor que dificulta tus tareas cotidianas. Transpiración, ropa con manchas de sudor, cansancio y frustración. Llegó la hora de que enfrentes al verano de la mejor manera que existe: viaja a Río de Janeiro para reírte de las altas temperaturas y gozar a pleno de la mañana a la noche.

Las mejores actividades en la “Ciudad Maravillosa”

Las mejores actividades en la “Ciudad Maravillosa”
Fotografía: Davi Costa.

Te recomendamos que recorras cada uno de los sitios imprescindibles con tiempo, por lo que una escapada exprés a Río te dejará sin posibilidad de moverte por los diferentes puntos que sí o sí tenés que descubrir como el Pan de Azúcar o el Cristo Redentor, las vedettes de Rio de Janeiro.

Observar la imagen del Cristo Redentor es sinónimo de Brasil, y de Río de Janeiro. Reconocida a nivel mundial esta escultura de art decó es una de las siete maravillas del mundo desde 2007. Con una altura de 30 metros y 1200 toneladas de peso, este gigante protege la Ciudad de Río de Janeiro. Si no viajas hasta los miradores tu viaje no estará completo en Río: allí podrás obtener las mejores postales de recuerdo.

El Cerro Pan de Azúcar es el otro imperdible. Este pico de 396 metros de altura se erige con orgullo en la bahía de Guanabara y se puede llegar a la cima para tomar las mejores fotos desde la altura. Llegar a la cima es posible gracias a los bondinhos, o teleféricos que viajan por la ruta aérea desde 1912 desde donde podés observar el barrio de Urca, la playa de Flamengo, el aeropuerto de Santos Dumont con los aviones que aterrizan y despegan, el Centro histórico de Río y la Catedral Metropolitana.

Parque Das Ruinas es el lugar icónico, fiel reflejo de la potencia económica que supo conseguir la Cidade Maravilhosa en el siglo XX. Reflejos de lo que fue y ya no es, este parque del Barrio Santa Teresa donde está la casona colonial que hoy es el centro cultural. Al lado está el Museo Chácara de estilo modernista y con amplios jardines externos de Castro Maya. Arte europeo, arte brasileño y colección local son las tres temáticas que manea el museo con célebres obras de Miró, Modigliani y Matisse.

Río de Janeiro y el encanto de sus playas

Río de Janeiro y el encanto de sus playas
Fotografía: Joao Pedro Vergara.

La playa de Copacabana es la más famosa de Río de Janeiro y también de Brasil, fama que adquirió gracias a su ubicación entre los dos fuertes de Leme y Copacabana, entre montañas y frondoso verde. Apenas llegues a Copacabana vas a ver el paseo marítimo que es una sala de recepción natural y la antesala de la arena fina y las diferentes canchas armadas para jugar al vóley, fútbol y todo tipo de deportes playeros. El Copacabana Palace y los locales de Princesinha do Mar donde tenés todos los souvenirs al alcance de la mano.

Yendo hacia el sur de Río de Janeiro está la segunda playa de mayor importancia: Ipanema. Con 2 kilómetros de arena fina y suave, es la alternativa al caos y la muchedumbre de Copacabana aunque no te creas que es una playa desierta ya que el paseo marítimo de Ipanema y las diferentes postas que dividen a la playa con las típicas casetas de guardavidas son atestadas por turistas. Alquila una sombrilla, recoge la tumbona -silla reposera- y relájate.

Si preferís las playas desérticas te conviene ir hacia los paraísos vírgenes que distan mucho de parecerse a Copacabana o Ipanema. Al ser poco frecuentadas existe menos infraestructura para recibir al turista, aunque el silencio solo se verá interrumpido por el choque de las olas con la playa. Ideal para descansar con tu pareja sin contaminación auditiva -y por qué no- visual. Joatinga, Grumari o Prainha son algunas de las muchas playas desérticas para vos.

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