¿Qué Finalidad Tienen Las Placas Conmemorativas?

¿Qué Finalidad Tienen Las Placas Conmemorativas?

Sus usos son de lo más diverso y, entre ellas, las placas grabadas, fundidas y de bronce son las más populares

Las placas conmemorativas tienen una importante labor social pues reconocen el esfuerzo o trabajo realizado por una persona, grupo de personas o institución. Son empleadas en muchos sectores, pero, tradicionalmente, su uso ha sido más frecuente en entornos académicos, institucionales y laborales. En la actualidad, sin embargo, numerosas familias han incorporado este tipo de placas y, en particular, las placas grabadas, entre sus rituales sociales como homenaje a personas vivas o fallecidas.

Las placas conmemorativas tratan de registrar para la posteridad los logros, acciones o personalidad de los homenajeados. Si se trata de una institución o persona viva, es un aliciente para seguir trabajando en la misma línea, con orgullo y dedicación. Si se trata del homenaje a una persona fallecida, es un reconocimiento póstumo que habrá de servir de ejemplo para nuevas generaciones y que puede confortar a los familiares.

Variedades de placas conmemorativas

Entre la gran diversidad de placas conmemorativas que existen en la actualidad cabe mencionar, en primer lugar, las placas fundidas. Este tipo de placas no son únicamente empleadas con fines conmemorativos pues son también utilizadas en la rotulación de empresas.

Las placas fundidas son elaboradas, principalmente, en bronce y aluminio. Son materiales que garantizan una duración prolongada y son muy resistentes. Además, suelen estar fabricadas en materiales de gran calidad pues su función es, además de informativa, estética. Han de ser, por lo tanto, agradables y llamativas a la vista y, por ello, es importante su acabado.

En cuanto a las placas de bronce, se caracterizan por una gran versatilidad, ofreciendo resultados muy creativos y diversos, tanto en las formas como en los colores y tamaños. En las ciudades y pueblos es habitual encontrar placas de bronce de formas rectangulares, cuadradas o romboides indicando hechos históricos, lugares famosos, personalidades populares o como dedicatorias en tumbas de cementerios, entre muchas otras aplicaciones.

En lo que respecta a las dimensiones de las placas conmemorativas, son muy variables, dependiendo de su finalidad. Las placas que han de ser exhibidas en edificios y monumentos deben ser, lógicamente, de mayores dimensiones para propiciar su visibilidad.

En términos generales, la placa conmemorativa suele incluir el nombre del homenajeado, ya sea una persona física o institución, la causa del reconocimiento y la fecha en la que ha tenido lugar el homenaje. Si hay espacio, puede incluir información adicional sobre las causas del reconocimiento, con un mensaje personalizado o una cita célebre. La presentación de la placa conmemorativa se suele efectuar en un evento público y con un ritual preestablecido. Las personas que representan a la institución o grupo que realiza dicho homenaje leen unas palabras antes de descubrir la placa y el homenajeado u homenajeados, si está vivo, dedica unos breves minutos a agradecer la iniciativa.

Las ventajas de las placas grabadas

Por otra parte, las placas grabadas suelen estar fabricadas en latón, aluminio o acero inoxidable y una de sus principales propiedades es la resistencia: en muchas ocasiones se encuentran a la intemperie y están expuestas a las inclemencias del tiempo. Pueden aguantar tanto temperaturas elevadas como bajas sin experimentar ningún deterioro.

Y lo más común es que contengan letras e imágenes.

Para obtener las placas grabadas es necesario realizar un proceso en el que es empleado ácido y películas fotosensibles. Los resultados que se logran con este procedimiento son muy precisos. El procedimiento de fotograbado permite aprovechar al máximo el espacio disponible y lograr relieves muy artísticos. Por ello, son muy utilizadas como placas conmemorativas.

No obstante, las placas grabadas tienen otros usos, además de los conmemorativos: las empresas emplean esta clase de placas con mucha frecuencia para identificar salas, maquinaria, almacenes, etc. Los datos e información que se graba en las placas no se desgastan prácticamente con el paso del tiempo ni se borran.

Por último, otra de las ventajas de las placas grabadas es que son muy fáciles de limpiar y no requieren prácticamente de mantenimiento.

Lápidas de bronce en 3D

Una tendencia a tener en cuenta, pues cada vez es más utilizada en mayor número de ámbitos, es el uso de lápidas con placas de bronce en 3D. Son una opción en alza en lo que se refiere a placas conmemorativas pues sus resultados son muy atractivos, singulares y elegantes.

Para realizar este tipo de placas es necesaria la colaboración de un escultor, que modela los rostros o las figuras empleando modelos naturales. Con esta técnica pueden elaborarse desde adornos y figuras hasta esculturas.

En lápidas, esta clase de trabajos representan un gran homenaje a la persona fallecida y la calidad de los materiales empleados y sus acabados garantiza que la obra permanecerá intacta e inalterable por muchos años, con un mantenimiento y limpieza mínimos.

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